Preguntas frecuentes

Una consultoría en sueño es el proceso de capacitación o enseñanza sobre sueño infantil a padres que quieren mejorar la calidad de sueño de sus hij@s. El objetivo es educar a mamás y papás sobre cómo crear buenos hábitos de sueño en sus peques para que éstos duerman mejor.

Un enfoque importante en la enseñanza es el uso de determinados métodos para que el bebé o niño aprenda a dormir por sí mismo. Pero los métodos son solo una parte de la asesoría, ya que se trata de un proceso multifacético en donde todos los componentes necesitan ser parte del plan de sueño; por ejemplo: un horario de dormir acorde a la edad, un ambiente apropiado para dormir, una rutina que permita el sueño independiente y el manejo correcto de los despertares nocturnos, entre otros. 

Un bebé tiene ciclos de sueño muy cortos mientras duerme, por lo tanto, a lo largo de la noche hará varias transiciones entre ciclos. Es muy común que se despierten entre estas transiciones y luego no puedan volverse a dormir, especialmente si sus papás los ayudaron a conciliar el sueño. Muchas veces, los padres alimentan al bebé para que duerma, lo mecen o le dan un chupete. A estas actividades las llamamos “apoyos del sueño” o “asociaciones del sueño”, ya que ayudan a que el bebé se duerma, lo cual funciona en el corto plazo, pero eventualmente el bebé no podrá hacer la transición entre los ciclos de sueño sin ellos, y esto resulta en despertares frecuentes en la noche o en siestas muy cortas. Es muy importante que el bebé aprenda a dormir por sí mismo para que pueda volverse a dormir solito y con seguridad luego de que se despierte en el medio de la noche.

  • Eliminar o reducir los despertares nocturnos.
  • Sueño independiente sin apoyos del sueño tales como amamantar o mecer.
  • Una rutina suave y sin estrés a la hora de dormir.
  • Siestas más duraderas y de mejor calidad.
  • Sin despertares en horarios extremadamente tempranos.
  • Superación de las regresiones de sueño.
  • Un hij@ sonriente, feliz y descansado.
  • Sueño consolidado y reparador para padres e hijos.
  • Más tiempo libre y energía en los adultos de la familia.
  • Destete nocturno, si fuera el deseo de la mamá.
  • Transición de colecho a cuna, y de cuna a cama.

Los buenos hábitos y rutinas para dormir se pueden ir incorporando desde el momento en que él bebe llega a la casa. Establecer una base sólida con buenos hábitos de sueño desde recién nacidos va a ser el área de trabajo en esta etapa, y dado que dormir bien es una habilidad que se aprende y se perfecciona, no hay nada mejor que empezar cuanto antes.

Cada niñ@ es único por lo tanto es imposible estandarizar plazos. Sin embargo, si la constancia y consistencia de las prácticas de hábitos implementadas son buenas, 2 semanas suele ser el tiempo en donde se establece una buena base para ver resultados. Muchas veces se logran ver cambios en menos tiempo, una semana o menos, pero 2 semanas suele ser el comienzo del cambio en el sueño que durará toda la vida.

Por supuesto que sí. La lactancia materna es indiscutiblemente el mejor alimento para un bebé, además de los beneficios físicos y emocionales que provee. Nunca es necesario interrumpirla para poder enseñar buenos hábitos de sueño. Nos aseguraremos que tu bebé obtenga todas las tomas que necesite.

Como consultora en sueño, personalmente no enseño técnicas rígidas en donde se deje llorar al niñ@ hasta que se duerma. Los métodos que propongo son eficaces y se pueden utilizar desde muy temprana edad. Son métodos suaves y graduales que se centran en reconfortar al bebé, pero que le permiten aprender a tener un sueño independiente. Utilizo el método que mejor se adapte a tu peque, su edad, temperamento, problemas de sueño y necesidades, y por supuesto que esté dentro de tu zona de confort.

Cambiar hábitos siempre puede dar lugar a alguna protesta o resistencia. Nuestro objetivo durante el proceso será minimizar las lágrimas lo máximo posible, fomentando un apoyo físico y verbal cariñoso y responsivo por parte de mamá y papá, mientras ayudan a dormir a su peque. Esto ayudará a regular las emociones del bebé, apoyando el apego seguro entre padres e hijos. Una vez que el bebé entienda que va a ser atendido, aprenderá a conciliar el sueño independiente, durmiendo a gusto, seguro y tranquilo.

¡Sí, claro! Es importante que apoyes a tu hijo de una forma amorosa durante todo el proceso de aprendizaje del sueño. Vas a poder consolar verbal y físicamente a tu peque mientras le enseñás a dormir.

  • No programar viajes, vacunas, mudanzas, ni grandes cambios durante el proceso de aprendizaje.
  • Consultar con tu pediatra y obtener su aprobación antes de seguir los consejos o utilizar las técnicas ofrecidas durante la consulta.
  • Ruido blanco desde un dispositivo móvil o máquina de ruido blanco, saquito de dormir, cuarto totalmente oscuro, monitor para chequear a tu bebé mientras duerme.
  • Disponibilidad de tiempo, práctica y constancia para trabajar las siestas y durante las noches. 

Sí, las consultorías son en línea así que puedo ayudarte estés donde estés.

Hacer un buen diagnóstico de los problemas de sueño de tu peque y proveerte de las herramientas correctas para solucionarlos es mi responsabilidad. Sin embargo, la clave del éxito está en la constancia y compromiso con la que las mamás y papás aplican el plan de sueño en casa. La gran mayoría de los problemas de sueño son conductuales, y por lo tanto es necesario que los padres sean quienes cambien los malos hábitos instalados. Si te lo proponés y trabajamos juntos, tu bebé está a días de tener el descanso soñado. Mi tarea será apoyarte en todo el recorrido, dándote el soporte que necesites o ajustando lo que haga falta.